Escatología y discurso reaccionario, nuevos derroteros
El “mal” nunca ha tenido una buena reputación en el debate de la modernidad. Utilizado como categoría descriptiva, por ejemplo, Hanna Arendt o Günther Anders lo instalaron como un vehículo para señalar críticas al programa de la modernidad y sus consecuencias. No es sino hasta este siglo que especialmente desde las derechas se comienza a infiltrar como una dimensión útil para apuntar a los antagonistas, a los portadores de una potencialidad: la maldad, discurso que ha sido especialmente utilizado en las narrativas que se despliega en el debate público. Hace una semana utilicé una cita de Jean Baudrillard de un ensayo sobre la Razón, que producía el mal como una consecuencia, un antónimo que permitía explicar, desde la perspectiva crítica, de algún modo el sentido de esta época. No obstante, este concepto ha sido utilizado para expresar el antagonismo ideológico del hegemón occidental. Este se puede rastrear en la idea del “Eje del mal”, que utilizó George W. Bush en enero de 2002 p...






