Un partido de fútbol que salvó a un argentino, una historia
Es una pasión de multitudes. Deben ser pocos los lugares en el mundo en que el fútbol no genere atención, al menos en cada rincón existen aficionados que siguen o juegan partidos: algún torneo local, nacional o copa internacional, en cada localidad se disputan identidades de barrio, de una región o de un país, y entremedio de tanta energía siempre se esconden historias dignas de aquella pasión. Por ejemplo, la disputa entre las selecciones de Argentina y Chile, un enfrentamiento deportivo de larga data, describen algunos comentaristas, sería la manifestación de una rivalidad limítrofe que externaliza vínculos pasivo-agresivo, que se despliega dejando espacio para que esos encuentros tengan una significación singular. Hacia el 2008, Chile vivía un proceso social y político de ascendente agitación y movilización social. Era el primer gobierno de Bachelet, el 2006 se había producido la revolución pingüina y por los medios de comunicación se difundían -de modo sensacionalista- di...






