Gemelo Digital Social: la promesa del Estado predictivo y el riesgo de una vigilancia masiva

UNO. Gemelo Digital Social, es la denominación de una política pública implementada en Argentina, desde el Ministerio de Capital Humano (centraliza las carteras de Trabajo, Educación y Familia), que involucra herramientas tecnológicas de bigdata e IA que se sostiene sobre el concepto “gemelo digital” (Digital Twin), es decir, una réplica virtual que es la representación de un sistema físico, en este caso serían las personas y sus interacciones sociales.

A partir del desempeño del “gemelo”, los responsables -autoridades políticas o gerenciales, en el caso del uso comercial- pueden anticipar conductas y ofrecer productos y servicios.

Esta concepción adquiere otro nivel cuando se extrapola a una dimensión como la que se pretende aplicar en Argentina: construir una replicación de un conjunto social a partir de millones de datos del Estado y la huella de información que están alojadas online, que alimentan este sistema que permitirá constituir “…capacidades de gobierno …que permitan comprender mejor los fenómenos sociales complejos, coordinar políticas públicas, optimizar los recursos y mejorar el impacto de las decisiones”, según se explica en un video promocional subido el 22 de mayo por el Ministerio de Capital Humano, algo que el gobierno de Javier Milei define “Estado predictivo”.

Varios analistas han especulado, este punto no ha logrado confirmación oficial, que existe coincidencia entre este anuncio y la influencia del tecnofascista Peter Thiel actualmente residente en Buenos Aires. Si analizamos su empresa Palantir Technologies (gestión y análisis de macrodatos), sumado a su concepción sobre el control social, la decadencia de occidente y la democracia, podemos asumir la orientación y el vínculo con Gemelo Digital Social. Porque lo cierto es que el diseño de una herramienta como esta requiere no solo capacidad de la IA, es indispensable gestionar esos miles de millones de datos, ahí está la expertis de software como Gotham que entrega Palantir para usos gubernamental y militar.

No esta demás insistir en lo grave de lo que puede significar para los argentinos un instrumento como el que se está anunciando, un país bajo un permanente estado de guerra, choqueado y aparentemente enmudecido al que se le aplicará un arma de control perfecto para los fascistas: poder prever y controlar las conductas de los ciudadanos “… gemelo digital convierte la experiencia social en inteligencia pública.”, afirma otro pasaje del video de presentación.

Pues en el horizonte alentado para el tecnofascismo, en Argentina están las oportunidades para desplegar este y muchos otros experimentos económicos y sociales en tiempo real, sin preocupaciones regulatorias. Es tan alto el compromiso del gobierno libertario, que este 4 de junio se conoció una columna de opinión en el medio británico Financial Times, donde el mismo Javier Milei, secundado por Federico Sturzenegger, ministro de Desregulación, ofreció un proyecto de Ley que pretende facilidades absolutas para desarrollar toda iniciativa en torno a la IA.

DOS. El medio argentino Página 12 consignaba en una crónica sobre Gemelo Digital Social una idea que a este lado de la cordillera se llena de sentido, y de pasada coloca una alerta. El social scoring -puntuación social- es una herramienta de control que permite al Estado, a partir del análisis de datos, se evalúa a los ciudadanos asignándoles una puntuación. En la medida del comportamiento, mejora o baja el score, premiando o castigando al individuo.

En la cuenta pública del 1 de junio, el presidente Kast anunció el envío al Congreso del proyecto de Ley que crea el Registro de Vándalos e Incivilidades. Más allá del debate que se ha abierto sobre el carácter clasista y discriminador que pudiera tener un instrumento como el que se propone, hay una segunda línea de análisis, la posibilidad de que en algún punto se pueda replicar lo que se impulsa Allende de Los Andes en nuestro país.

Un registro de incivilidades es un escarmiento social que tiene consecuencias concretas: restricciones para acceder a beneficios del estado. El que hoy ya se puedan aplicar distintos niveles de control y cruce de datos es cuestión de tiempo y oportunidad política, y eso debe estar muy presente en el debate público como un riesgo para la democracia en Chile, estamos a un paso que se pueda sintetizar lo que se propone acá con la experiencia en Argentina, la distopía tecnofascista está a nuestras puertas.

TRES. Entre fines de abril y principios de mayo, Peter Thiel realizó algunas visitas en las que se entrevistó con políticos de derecha, entre los que se encontraba Johannes Kaiser y José Piñera que, por separado, abrían intercambiado opiniones sobre distintos aspectos económicos e ideológicos en común.

Pero hubo otra reunión que no ha sido aclarada, la que sostuvo con José Antonio Kast. Rodeada de secretismo, ha alentado una serie de especulaciones y preocupaciones absolutamente comprensibles. Palantir es una empresa sin un código ético claro, que busca colocar sus capacidades a disposición de gobiernos que proponen impulsar proyectos reaccionarios, como el que se instala en Chile, por lo que urge lograr claridad de cuál fue la agenda de aquella entrevista, y abrir el debate en la opinión pública respecto del impacto de la utilización de instrumentos tecnológicos de control social.




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