Guerra en Levante; hegemón sionista-norteamericano arrastrando al mundo

Algunas ideas para situar el nuevo mundo que emerge de esta coyuntura bélica, de la agresión sionista-norteamericana contra Irán en el Mundo, y en Chile.

En una perspectiva histórica es probable que estemos asistiendo a un cúmulo de eventos, un ciclo que se inicia probablemente en la década de 2010, con los efectos de la crisis de 2008 del capitalismo, que se vio profundamente impactada con la pandemia del COVID, el desconfinamiento, la guerra en Ucrania, el genocidio en Gaza, y puede que la guerra que se inició el 28 de febrero sea su punto más significativo, incluso mayor que la crisis que provocó el blackout pandémico para la economía.

A modo de contexto, para ordenar los hechos, EEUU, encabezado por el inestable liderazgo de Trump, a instancia de Israel -hay pruebas de que extorsionó a la élite norteamericana entre otras cosas con los archivos Epstein- empujó a una agresión militar contra Irán, país que es un antagonista declarado de las pretensiones de Tel Aviv por controlar la zona del Golfo Pérsico con su proyecto mesiánico de “El Gran Israel” - desde el Nilo al Éufrates-, por lo que se inicia un ataque a gran escala, con su aparato militar-tecnológico -hasta este momento el más poderoso del mundo-, con inteligencia que poseía Mossad y el Pentágono, habrían apostado que ante una inestabilidad social interna, el conocimiento de la ubicación para destruir la cúpula política y religiosa chií, activaría a una revuelta que botaría al régimen teocrático en cuestión de días.

De ahí en adelante, para los invasores todo ha ido de mal en peor.

·       Los ataques y la muerte de distintos líderes, este 18 de marzo se informa el asesinato de Alí Lariyaní, un destacado oficial iraní que ha causado un profundo impacto, solo por abajo en su significación de la muerte del ayatola Alí Khamenei -en los primeros días de los ataques. Para el caso de Lariyaní, algunos analistas han señalado que fue un nuevo error de parte de la coalición, pero especialmente para los norteamericanos, pues era un importante interlocutor político que podía haber sido clave a la hora de abrir conversaciones para un cese al fuego. Toda esta estela de eliminaciones, en estas semanas, no ha hecho más que fortalecer la fuerza colectiva del pueblo iraní, más allá de las probables disidencias que pudieran existir en el ceno de la sociedad, el modo en que se ha procedido ha producido un efecto totalmente contrario: a fortalecido al régimen;

·       En una columna anterior situaba algunos contextos, cuando se iniciaban los ataques, ahora tenemos más claridad de dos posibles escenarios: desplegar infantería en el territorio persa -que transformaría los enfrentamientos en una larga sangría de soldados invasores por el carácter del territorio que pretenden controlar-, o negociar en este punto con los ayatolás, algo que sería una derrota política difícil de explicar para el narcisista líder de EEUU, pero por sobre todo para el régimen reaccionario de Tel Aviv;

·       Hay otra alternativa, más extrema y de alto costo humano y material que de todos modos transformaría para siempre la configuración de la zona y del mundo. Los invasores sionistas le designan una denominación: Opción de Sansón, esto es la utilización de armas atómicas -de capacidad táctica- sobre Irán, una posibilidad que para círculos fanáticos israelís no implica ningún predicamento si es que consideran que la integridad de la “mayor democracia del medio oriente” se ve arriesgada. La ironía sería que los únicos en la zona que no han firmado Tratado de No Proliferación Nuclear es: Israel, y es el único que las posee, a pesar de reclamar durante décadas del programa de enriquecimiento civil de uranio que empujaba Irán;

·       Parafraseando el poema XLIII del libro de Lao Tse “lo débil vence a lo fuerte”, la asimetría del enfrentamiento que observamos en Medio Oriente es una muestra notoria de triunfos tácticos y errores estratégicos del sionismo-norteamericano. Han eliminado a autoridades políticas y religiosas, infraestructura civil y militar, pero a implicado el deterioro del aparato militar-tecnológico de los invasores. En cambio, los iraníes han soportado aquellas bajas y destrucción, logrando el desgaste de la misilistica de costo trillonario, y en una nueva etapa, cuando se han eliminado las defensas de las bases norteamericanas apostadas en el Golfo Pérsico, los contraataques están provocando un ascendente daño a las posiciones enemigas en la zona, e intereses económicos de los aliados de los agresores;

·       El capitalismo es absolutamente dependiente del nutriente energético que emana de esa zona del planeta. El cierre del estrecho de Ormuz, por donde circula el 20% del petróleo y 40% del gas a nivel global, además de subproductos químicos indispensables para la economía, dejará una huella que pudiera tener impactos duraderos si es que las beligerancias terminaran hoy. Pero la guerra no hace más que proyectarse, por lo que podríamos suponer que en un par de semanas más estemos en presencia de una crisis económica global que jalará a miles de millones de habitantes a la pobreza, el hambre y especulativamente pudiera activar conflictos locales que botarán gobiernos alrededor del mundo;

·       Trump y la derecha reaccionaria, de no lograr parar y salir con un relato triunfal, se hundirá en las elecciones de noviembre, pero con un antecedente estructural, la descomposición de la sociedad norteamericana puede acercar a un enfrentamiento interno que termine de arrastrarlos a la secesión;

·       Otra idea de Lao Tse: “Un hábil vencedor de su enemigo no entabla el combate”. Por sobre todo este conflicto, para EEUU, está la sombra del otro hegemón, que ha logrado mejorar su posición sin usar ni una bala, China;

·       Chile tiene dos o tres semanas para prepararse, si es que no se logra detener el enfrentamiento, para sentir de frente los efectos de la guerra. Nuestro contexto es la instalación de un “gobierno de emergencia”, un relato amañado que busca la oportunidad para instalar y reconfigurar un proyecto conservador, irónicamente se verá efectivamente enfrentado a un escenario de presión económica de una magnitud aún difícil de calibrar, por cuando nuestra economía neoliberal es una de las más expuesta a nivel mundial a los vaivenes del comercio. Dependemos de casi un 100% de la importación de energías fósiles, pero no solo eso, de gran parte de los productos manufacturados que deben ser transportados de distintos orígenes, por lo que deberemos prepararnos para una presión inflacionaria, y diversas áreas impactadas. Será interesante saber de qué modo las prioridades que sustentan las relaciones diplomáticas y comerciales de la ultraderecha en torno a EEUU, podrán ayudar en un ciclo como el que proyectamos.

 

Resuena, como idea de fondo, los conceptos que aporta Maurizio Lazzarato en “Guerra Civil Mundial”, exponiendo la lógica interna del enfrentamiento que observamos, la del hegemón sionista-norteamericano arrastrando su poder contra una expresión nacional regional en la lógica intrínsicamente belicosa del capitalismo, exponiendo la idea de un enfrentamiento global a raíz de la crisis económica del capitalismo, el desgaste que nos tiene ad-porta de la tercera guerra mundial (algo que Lazzarato dice que ya estamos viviendo).



 

 

 

 

 

 

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