Willie Colón, la obra musical y política que sí queremos recordar (QEPD)
Willie Colón
tenía 15 años cuando se incorporó al torrente inmenso que ha sido la salsa en
estas 6 décadas, de hecho, en muchos sentidos fue parte de la historia antes de
que existiera el mote que identifica al género. Leonardo Padura lo relata en la
introducción de la entrevista que aparece en el libro “Los Rostros de la Salsa”
(Tusquets, 2021), Colón poseía “…una simple
biografía neoyorquina que lo convirtieron en el primer modelo de la nueva
música que se graba en la Gran Manzana: una música llena de olores callejeros,
de trombones ríspidos como claxons, de historias de barrios y de jóvenes
agresivos e inconformes ...”.
En esa temprana etapa se puede identificar el origen
de esa fuerza conductora y talento avasallador, que productores discográficos
lograron encausar como estrella de aquella naciente forma de comunicar la
identidad latina, en los barrios populares de Nueva York, el comienzo de todo,
algo que César Miguel Randón describe, a propósito del debut de Colón en 1966
del disco El Malo de Fania Records: “…fue un éxito. Y este éxito… es bueno
que sea analizado en su justa medida. Ya se dijo que la salsa, desde un primer
momento, se caracterizó por ser música de barrio, por ser la primera expresión
que con la plenitud debida logra identificar y asumir el sentir del barrio
urbano de hoy …”.
Esa energía juvenil se proyectó con la depuración y la
disciplina hasta escalar a la cima del género, con una docena de obras
esenciales y que desde la década de 1970 se desplegaría en colaboraciones que
dieron discos indispensables para la discoteca universal, primero con Héctor
Lavoe, y luego en sociedad con Rubén Blades, que logran sintetizar ese punto cúlmine
en el disco “Siembra”.
Ese sujeto inconformista que representó la rebeldía de
su generación y de su entorno social se expande y expresa en sus obras: como productor,
compositor, trombonista e intérprete, abarcando el arco completo de la industria
musical, paralelamente se involucra en la representación de aquellos latinos
que a pesar de ser nativos de Nueva York son permanentemente acosados, como lo
contó muchas veces, y de este modo identificarse con el ser latino en la
metrópolis del capitalismo.
Willie Colón ha partido a los 75 años, y su exsocio Rubén Blades ha
señalado en un sentido post de redes sociales: “nadie es del todo bueno o del todo malo,
nuestra tendencia es generalizar y demonizar, y por eso para muchos resulta
imposible aceptar o comprender que se puede reconocer lo positivo de una
persona y a la vez rechazar lo que consideramos negativo en su actuar.”. Porque es claro que, en algún
momento de este siglo, Colón asume otros registros, otros
proyectos, se enemista con colaboradores y conoce nuevos rumbos, hasta
allegarse a las nuevas derechas: reaccionarias, pedantes y odiosas que pide
perseguir a los mismos latinos como estorbo de un mundo que nunca fue, el del
“sueño americano”.
¿Por qué es importante señalar este giro en un genio
como Colón? ¿acaso no es suficiente admirar toda aquella discografía que por si
sola pueden llenar una larga fiesta de buenas composiciones, que hablan de la
identidad y el desamor?
Es necesario porque en esos claroscuros también ayuda
a entender el presente, de los horrores que se incitan, a pesar de su gran
labor creativa, igualmente generan pesar, porque obviamente que a Colón se le
puede permitir legítimamente, por ejemplo, la crítica a la experiencia cubana y
venezolana, que expresó en las últimas década, pero lo que no es correcto es el
encono reaccionario, la glorificación de los nuevos fascismos, y es en este
punto en que podemos entender que aquel joven Colón, ese creador inquieto y
comprometido es al que queremos recordar.
Como diría también Ruben Blades, a propósito del
debate sobre la libertad de opinión: “…es legítimo el derecho a la opinión,
pero no todas las opiniones son válidas”.
Desde Maestra Vida seguiremos recordando aquel gran
repertorio de canciones indispensables, alegres y esperanzadoras, pues en ese
segmento creativo está lo mejor que legó Willie Colón al mundo.



