Apuntes: Una caminata y D.J. Salinger...

UNO. Un maestro que ya no está, Pablo, me enseñó que los seres humanos pasamos por campos de creatividad, estados de iluminación les decía, y permiten la creación de ideas o manifestación de sensaciones, dando saltos en nuestra propia existencia. Podrían ser estados de conciencia excepcionales, en que nos conectamos con lo prodigioso del alma, con esa área del ser que nos impulsa a avanzar.
Todo esto lo digo a propósito de un texto de la Pame (“Pika-Pika”), una amiga que escribe en un blog sobre sus estados de conciencia, los caminos y enredos en las rutas que de vez en cuando se decide seguir.
Hace una semana me acompañó por una ciudad fantasmal, de esas que se añoran –me imagino- cuando vives lejos. Santiago en un invierno seco y frío de madrugada, que lentamente se cubre de neblina. Caminamos por calles humedas de nubes demasiado bajas como para soltar lluvia.
Hablamos de la humanidad y la divinidad. De la música que se encuentran en las fachadas de lugares por los que transitamos. Hablamos de la soledad, de la sombra de los deseos, de la insignificancia de las predicciones, de las solemnidades que respetamos sin darle mayor sentido.
Viajamos en línea recta desde estación Los Héroes hasta plaza Baquedano en Providencia. Nos acompañó un perro vago, y el sonido de caminantes que comenzavan a despertar la urbe. Nos detuvimos, cual vía crucis, en las estaciones de una memoria que construimos a cada paso, inaugurando un recorrido por esa ciudad de tinieblas.

DOS. Esa caminata me recordó una biografía, que leo, sobre el narrador más emblemático e influyente de la literatura norteamericana de la segunda mitad del siglo XX, D. J. Salinger. Y quien relata es un personaje, asumo, importante en su vida, Margaret A. Salinger, hija del escritor.
“El guardián de los sueños” (Debate, Madrid 2002)
La biografía no tiene un estilo particularmente destacado, y tal vez el hablar desde la ubicación de rol de hija de un personaje tan complejo hace el lenguaje y mirada muy parcial, en que se muestran aspectos dolorosos de la relación.

TRES. Llegué a Salinger por curiosidad. Después de haber escuchado o leído referencia a su obra en múltiples oportunidades, en especial su primera novela publicada en 1951 “El guardián entre el centeno”.
El título hace referencia a un estado de conciencia tal que es posible verbalizarlo en una figura, el guardián que se encuentra a orillas del precipicio y evita, como advertencia, a desbarrancar en el. Pero esa señal es igualmente la propia manifestación del sujeto que puede suponer que cada cual es el límite de sus propios impulsos y deseos.
Esa idea es coherente con el relato que hace Margaret sobre su padre, un practicante de budismo zen, que contempla la vida desde un cierto desprendimiento a la materialidad de los objetos y los afectos.
Salinger ha evitado de muchas maneras vincularse con los medios, o ventilar su privacidad. Desde la década del setenta que se recluyó definitivamente lejos de la vista pública y no ha vuelto a publicar o a dar entrevistas.
De hecho hace menos de un mes detuvo en un tribunal en Nueva York la publicación de un escritor danés, Fredrik Colting, un libro que era la segunda parte, 60 años después del personaje de Holden Caulfield original.
Esta postura de vida de Salinger, ha generado un verdadero culto a su persona, un mito viviente de 90 años que como su personaje Holden, desprecia esa materialidad y superficialidad del mercado, de los medios y de la cultura de masas, criticas que lo han colocado justamente como referencia de todos esos espacios.

Comentarios

  1. y q' onda con la frase q' citas en Face? sobre lo q' trata el punto 3 de tu relato..

    Eso de... "Si un cuerpo encuentra a otro cuerpo, cuando va entre el centeno..."

    Acá no lo mencionas literal, pero entiendo q' es sobre ese contexto de lo q' hablas... y finalmente... lo dejas inconcluso..

    Según mi opinión... queda gusto a poco, tal vez deberías aventurarte a analizar lo q' viene luego del punto suspensivo de la frase en cuestión... claro está, si no ha sido escrita ya x el autor...

    Yo no le conozco a él ni a aquella frase. Entonces, para captar la atención del lector... o sea, los q' te leemos, quizás sería apropiado q' profundizaras tu interpretación sobre lo q' analizas... en todo orden de cosas.

    Tómalo o déjalo... es sólo la opinión de un ente q' es parte de tu público..

    kisses

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  2. gracias estimada Pika Pika, tendré muy en cuenta tu opinión, no lo dudes...

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