Maestra Vida: 38 años de resistencia desde Latinoamérica
Cumplimos 38 años en Maestra Vida.
Los aniversarios siempre
nos encuentran abrazando la primavera, pero es a la vez una parte del año que
está cruzado por fechas significativas, unas felices como nuestro cumpleaños,
otras más dolorosas que no evadimos por lo que también las conmemoramos. Este contrapunto
ha marcado nuestra historia, desde el momento en que partimos en 1988, en dictadura,
ha sido la impronta de esta celebración.
Y este momento de la
realidad no es la excepción. El mundo parece que ebulle, se muestra disruptivo,
muchas veces agresivo, al parecer le faltara rumba, justamente lo que nos ha
permitido sobrevivir en estas décadas.
Latinoamérica es nuestro
entorno, un continente que ha dado alimento y cultura a los 670 millones de
habitantes (América Latina y el Caribe), un espacio geográfico que es hoy disputado
como el botín de poderosos, aquellos que nos denominan “patio trasero”, una referencia
tan despectiva y humillante que degrada la grandeza de nuestra historia, y que
lamentablemente muchos de nuestros líderes gobiernan como cipayos que aplauden
a los invasores.
De esto trata la
convocatoria de la fiesta de este año, inspirada en esa canción de Los Prisioneros:
"Latinoamérica Es un Pueblo al Sur de Estados Unidos", un himno
atemporal, lanzada hace 4 décadas que no pierde vigencia, y hoy especialmente
ofrece una forma para describir los dilemas de esta etapa, en que las acciones
intervencionistas de las potencias del norte se multiplican, anhelamos la afirmación:
“Latinoamérica es grande, debe aprender a decidir”.
Quisimos destacar aquello
que es identitario en todos los países de Latinoamérica, algo que se
identifique como latino, pues “somos un pueblito tan simpático”, alguna
forma que pudiera ser la representación o la síntesis de las culturas de nuestro
continente. Y hay dos expresiones musicales que encuadran con este desafío, es reconocido
y disfrutado en todo el territorio, desde los migrantes en el norte, desde el
rio Bravo, a la Patagonia: la salsa y la cumbia.
En nuestro espacio, que es
de salsa, también hemos dado cabida al ritmo nacido en Colombia, y que tiene
importantes exponentes en nuestro país y que se muestra en el escenario de
Maestra Vida. Ambos géneros componen una hermandad que ha acompañado a nuestra
gente, a los latinos, la salsa como forma que sostiene distintas expresiones de
la cultura afroantillana y occidental, una síntesis que recorre desde los
barrios populares del norte, a los espacios de rumba en Chile. Por su parte la
cumbia es una genuina representación, desde el campo a la ciudad, todo el amplio
repertorio de experiencias que vivimos los latinos y que se despliegan en cada barrio,
pueblo o ciudad.
Nuestro compromiso es con
estas formas de expresión, de arte, cultura y política, de resistencia latinoamericana,
desde la rumba, la salsa y la cumbia, es, en definitiva, resistencia…
Maestra Vida, 38 años.


